PUERTO RICO LUCHA CONTRA UNA SEQUÍA EXTREMA

PUERTO RICO — La escasez de agua continúa alterando la vida cotidiana de miles de familias puertorriqueñas mientras la isla atraviesa una intensa sequía que ha obligado a implementar racionamientos rotativos de agua.
El programa comenzó este mes y afecta inicialmente a comunidades abastecidas por el embalse Carraízo, incluyendo sectores del área metropolitana de San Juan. Los residentes afectados alternan períodos con suministro y períodos que pueden alcanzar aproximadamente 48 horas sin servicio de agua.
La magnitud del problema queda reflejada en los datos climáticos. Julio fue el mes de julio más seco registrado en San Juan, mientras cerca del 68% de Puerto Rico atravesaba algún nivel de sequía cuando se anunciaron las restricciones.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados está priorizando el abastecimiento mediante camiones cisterna para instalaciones esenciales y ha pedido a los ciudadanos reducir todo consumo de agua que no sea necesario.
Además, cuando el servicio regresa después de una interrupción, las autoridades han recomendado tomar precauciones con el agua destinada al consumo.
Las restricciones estaban previstas al menos hasta finales de agosto, aunque su duración dependerá de las lluvias y de la recuperación de los niveles de los embalses.
Para miles de familias, la sequía ya dejó de ser simplemente un dato meteorológico: se convirtió en una realidad diaria dentro de sus hogares.


