PETRÓLEO SUPERA LOS CIEN DÓLARES

El precio internacional del petróleo superó los $100 por barril durante la jornada del jueves, alcanzando un nuevo máximo reciente ante el temor de que la escalada en Medio Oriente afecte las principales rutas utilizadas para transportar energía hacia los mercados mundiales.
Los futuros del crudo Brent cerraron el jueves por encima de los $100 por primera vez desde mayo, mientras el West Texas Intermediate estadounidense también superó temporalmente los $90. El movimiento estuvo impulsado por ataques contra embarcaciones en el mar Rojo y por la preocupación sobre posibles interrupciones adicionales en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, este viernes el mercado experimentó una fuerte corrección. A media jornada, el Brent retrocedía aproximadamente un 4 %, hasta situarse cerca de $96 por barril, mientras el WTI descendía hacia los $88. A pesar de la caída diaria, ambos contratos se mantenían encaminados a registrar ganancias semanales cercanas al 7 %.
La volatilidad refleja la incertidumbre existente en el mercado. Los inversionistas intentan calcular si los ataques y las restricciones marítimas producirán una interrupción real del suministro o si el petróleo continuará circulando mediante rutas alternativas.
El estrecho de Ormuz y el mar Rojo son corredores esenciales para el transporte mundial de petróleo y gas. Cualquier reducción prolongada del tránsito puede aumentar los costos de seguros, transporte y combustible, incluso cuando la producción internacional continúa siendo suficiente.
Para los consumidores estadounidenses, la preocupación inmediata se encuentra en las estaciones de servicio. El precio promedio nacional de la gasolina ya se situaba alrededor de $3.84 por galón a mediados de julio y algunos analistas advertían que podría volver a superar los $4 si los costos energéticos permanecían elevados.
El encarecimiento del petróleo también puede extenderse hacia los precios del transporte aéreo, los envíos comerciales, la manufactura, los fertilizantes y una gran variedad de productos que dependen directa o indirectamente de la energía.
La combinación del petróleo elevado con nuevos aranceles estadounidenses ha renovado las preocupaciones por una posible aceleración de la inflación. Los principales bancos centrales deberán analizar si este incremento representa una perturbación temporal o una presión capaz de prolongarse durante varios meses.


