LA FED PODRÍA DEJAR LAS TASAS QUIETAS TODO EL AÑO

WASHINGTON — Después de meses preguntándose si la Reserva Federal tendría que volver a subir las tasas de interés, el escenario comienza a inclinarse hacia otra posibilidad: no hacer nada durante el resto del año.
Una encuesta de Reuters realizada entre el 12 y el 17 de agosto encontró que una amplia mayoría de economistas espera que la Fed mantenga su tasa de referencia en el rango actual de 3,50%-3,75% durante lo que queda de 2026.
El escenario refleja dos fuerzas enfrentadas.
Por un lado, la inflación continúa por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, y las tensiones geopolíticas y el aumento de los precios energéticos siguen representando riesgos inflacionarios.
Por otro, comienzan a aparecer señales de menor fortaleza económica: Estados Unidos registró una inesperada pérdida de empleos en julio, la inflación reciente fue menor de lo esperado y las ventas minoristas cayeron durante julio por primera vez en nueve meses.
Eso coloca a la Fed en una posición complicada.
Subir las tasas podría ayudar a combatir la inflación, pero también podría enfriar aún más la economía. Bajarlas demasiado pronto, en cambio, podría permitir que las presiones sobre los precios vuelvan a acelerarse.
Por ahora, la mayoría de los economistas consultados apuesta por esperar.
La próxima gran decisión llegará en septiembre, pero antes se conocerán nuevos datos de inflación PCE y empleo que podrían cambiar nuevamente las expectativas.
🏠 ¿Y ESTO QUÉ SIGNIFICA PARA TU BOLSILLO?
Que la Fed mantenga las tasas sin cambios no significa que las tarjetas, hipotecas o préstamos vayan a abaratarse inmediatamente.
Significa, principalmente, que el banco central podría dejar de aumentar la presión.
Las tasas de tarjetas de crédito, préstamos para vehículos, líneas de crédito y otros productos financieros dependen de varios factores, pero una Fed estable puede ayudar a reducir la incertidumbre sobre hacia dónde se dirige el costo del dinero.
Para quienes esperan una gran caída de tasas para refinanciar una casa o conseguir crédito mucho más barato, el mensaje es diferente:
esa caída podría tardar más de lo esperado.


