IRÁN ELEVA LA AMENAZA SOBRE ORMUZ

ESTRECHO DE ORMUZ — La tensión vuelve a aumentar en uno de los corredores marítimos más importantes del planeta.
Un alto funcionario iraní dijo este lunes que Irán ha decidido cambiar su política de una posición defensiva a una "totalmente ofensiva" ante el estancamiento de los esfuerzos para alcanzar un acuerdo permanente que ponga fin a su conflicto con Estados Unidos.
La advertencia llega después de que el acuerdo provisional alcanzado en junio se deteriorara rápidamente por desacuerdos entre Washington y Teherán, entre ellos el futuro y la administración del estrecho de Ormuz.
La importancia de este pequeño corredor es enorme: antes del actual conflicto, aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados mundialmente transitaba por sus aguas. El tráfico marítimo ya se ha desplomado: datos recopilados por Reuters muestran que solo cinco buques de materias primas cruzaron el sábado y ninguno el domingo, frente a más de 130 tránsitos diarios de todo tipo antes del inicio de la guerra.
La tensión aumentó además después de recientes ataques contra petroleros. Irán sostiene que Washington debe aceptar determinadas condiciones para normalizar el tránsito, mientras Estados Unidos mantiene una postura mucho más dura sobre el control y funcionamiento de la ruta.
Las repercusiones ya se sienten fuera del estrecho. Los mercados del Golfo operaron bajo presión este lunes y los inversionistas siguen atentos al petróleo y al riesgo de una nueva escalada regional.
Lo que suceda en Ormuz no afecta únicamente a Medio Oriente: una interrupción prolongada puede repercutir sobre combustible, transporte, inflación y precios alrededor del planeta.


