ENERGÍA PARA TODO MÉXICO… DESPERDICIADA

CHINA — El país que más energía solar y eólica instala en el planeta está enfrentando una paradoja gigantesca:
produce tanta electricidad limpia que su infraestructura no siempre puede utilizarla.
Entre enero y junio de 2026, China habría desperdiciado —técnicamente, restringido o "curtailed"— alrededor de 360 teravatios-hora (TWh) de generación limpia, según estimaciones de analistas recogidas por Reuters.
Para dimensionarlo: es suficiente electricidad para cubrir aproximadamente todo el consumo de México durante un año.
¿Pero cómo se "desperdicia" electricidad?
Cuando parques solares y eólicos producen más energía de la que una red puede transportar, almacenar o absorber en determinado momento, los operadores pueden verse obligados a reducir deliberadamente su producción.
Es decir: los paneles tienen sol, las turbinas tienen viento y podrían generar electricidad, pero la infraestructura disponible no tiene dónde colocar toda esa energía.
Y ahí aparece uno de los grandes desafíos de la transición energética mundial.
China ha construido energía renovable a una velocidad extraordinaria, pero la expansión de líneas de transmisión, almacenamiento mediante baterías y otros componentes de la red no siempre ha avanzado al mismo ritmo.
Existe además una diferencia importante entre las cifras oficiales y estimaciones independientes. Datos gubernamentales sitúan las tasas de restricción alrededor del 8,6% para solar y 9,1% para eólica, mientras analistas de Global Energy Monitor y CREA calculan que la proporción real de generación solar y eólica potencial no utilizada podría acercarse al 26,1%.
Y China no está sola.
El fenómeno está creciendo también en países como Australia, Japón e India, demostrando que instalar millones de paneles solares y turbinas es solo una parte de la transición energética.
Hace falta construir redes capaces de transportar la electricidad, almacenamiento capaz de conservarla y sistemas suficientemente flexibles para utilizarla cuando realmente se necesita.
Hay incluso ejemplos de posibles soluciones. Reuters señala el desarrollo de grandes sistemas de baterías en Chile como una de las estrategias que están ayudando a reducir este tipo de desperdicio energético.
La carrera por la energía limpia está entrando así en una nueva etapa:
ya no se trata únicamente de quién puede producir más electricidad renovable, sino de quién consigue utilizarla mejor.


